Lunes, 20 de Noviembre de 2017
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Enfrentar la transición y lograr el cambio

Gestión del local - Management - Transición - Cambio
Enfrentar la transición y lograr el cambio
Las transiciones son las que nos ofrecen una verdadera oportunidad en el sentido de avance, aunque también son las que generan más incertidumbre y ansiedad, son las que empujan al negocio hacia adelante para ingresar a una etapa superior, evitando hacerlo girar en el lugar sobre los mismos problemas.
Así como nos sucede a las personas, las empresas también atraviesan diferentes etapas a lo largo de su vida, impulsadas por diferentes motivos se ven obligadas muchas veces a  abandonar una etapa y pasar a la siguiente es lo que llamamos atravesar una transición, estadoquese caracteriza por la incertidumbre, generándonos una sensación de fragilidad enorme que se ve acompañada de síntomas como la ansiedad, el temor y el incremento de la duda. Esto generalmente eleva la ansiedad de las personas que deben tomar  decisiones en la EF provocando una  parálisis que de no ser  gestionada conllevará decadencia en el negocio y la familia que lo integra.
 
Aunque existen ocasiones en las que el cambio es forzado por una situación externa ( fortuito) como la que atravesamos actualmente, es necesario considerar que las transiciones se darán de todas maneras por el natural devenir la empresa (evolutivo) y de las personas que las conforman: el crecimiento del negocio, la evolución del mercado al que está orientado, el envejecimiento de los miembros, la entrada de otros nuevos, la necesidad de profesionalizar la gestión, los cambios tecnológicos o la visión que permite anticipar y construir tempranamente nuevos rumbos para la empresa. Muchas veces lo que sucede es que las situaciones externas aceleran los tiempos de transición, que de alguno u otro modo llegarán. Por tanto, sea de la naturaleza que fuese el cambio, es decir fortuito o evolutivo, conviene aprovecharlo para que esa transición permita gestionar una evolución favorable. Se requiere un arte particular para primero que nada percibir que se está en medio de una transición y, seguidamente, para aprovecharla para hacerse más fuertes, construir herramientas que eviten o solventen situaciones parecidas que vengan en el futuro, mejorar y dinamizar procedimientos que sirvan no sólo en épocas convulsas sino también para el transcurrir normal de la empresa, buscar y apoyarse en los consejeros más adecuados para cada momento, y emerger del proceso en un estado de enriquecimiento que hubiera sido difícil de adquirir si no se hubiera tenido que navegar en las aguas siempre turbulentas de las transiciones.
 
A la vez,  la posibilidad de lograr atravesar una transición con éxito para llegar a un destino imaginado y preestablecido, entrena el pensamiento estratégico de los responsables del proceso y permite generar mejores contextos para el desarrollo comercial, interpersonal y operativo de la EF.
Es así que, mirado desde la mejor perspectiva, afrontar una transición y lograr atravesarla con éxito suele ser una enorme oportunidad tanto para el negocio como para las personas, a pesar de los sentimientos de disconfort de quienes las padecen. Son las transiciones las que nos permiten construir los destinos que imaginamos, las que nos entrenan para el pensamiento estratégico y las que nos permite generar mejores contextos para el desarrollo comercial, interpersonal y operativo de la EF. A la vez suelen ser factores de enriquecimiento personal y de un aumento de las fuerzas y recursos que nos permitirán afrontar situaciones problemáticas futuras. 
Debemos entonces considerar que tanto el cambio (la transición) como el crecimiento (la estabilidad) son esenciales para el éxito y la continuidad, sólo requieren diferentes tipos de trabajo. Trataremos ahora de ver cómo pueden ser y qué elementos se presentan en los períodos de transición, con el objetivo de aprender a reconocerlas y tener herramientas para poder enfrentarlas.
 
Reconocer y enfrentar la transición
 
· Reciclado. No es en sí mismo una transición, más bien se trata de cambios superficiales que fallan en renovar la estructura que necesita ser actualizada. Por ejemplo, la adopción de ciertas medidas sin hacer el respectivo esfuerzo por instaurarlas, y que se ejecuten, o la sustitución de una persona en un puesto, sin que conlleve un cambio de actitud o de manejo del mismo.
· Transiciones Involutivas. Son las que significan un retroceso en lugar de un avance. Por ejemplo, cuando tras establecer una determinada estructura de gobierno en la empresa, un cambio en el ámbito de la familia hace que se vuelva a la estructura antigua.
· Transiciones evolutivas. Son las que nos ofrecen una verdadera oportunidad de evolución, en el sentido de avance, aunque también son los que generan más incertidumbre y ansiedad, ya que se trata de cambios hacia lo no experimentado con anterioridad. En el ámbito de la propiedad puede tratarse del traspaso de titularidad de padres a hijos, o la salida de acciones en bolsa. En el plano de la gestión puede ser la profesionalización de determinados cargos (antes ocupados por cercanía familia) o procesos (anteriormente más flexibles y desestructurados).
 
Conocer bien estas definiciones permitirá reconocer si las decisiones tomadas están empujando al negocio hacia adelante para ingresar a una etapa superior de evolución, o lo está haciendo girar en el lugar sobre los mismos problemas.
 
Responsabilidad del líder
 
La delicadeza de estos momentos es lo que va a poner a prueba la capacidad de liderazgo de los directivos de una empresa. Es tarea del líder observar con anticipación los factores que están ocasionando conflicto, adoptar la resolución de realizar un cambio, barajar las alternativas posibles, elegir la que resulte más adecuada a la situación concreta, y finalmente adoptar el compromiso de llevarla a cabo, y no retroceder.
A lo largo de las fases de este proceso, es habitual que se genere confusión, miedo, e inestabilidad dentro de la propia plantilla de la empresa. Nada va a ser más tranquilizador que demostrar que se está trabajando en una solución, que no se está ignorando el problema. Implicar de cierta forma a los empleados en la transformación, hará que se sientan más cómodos con los nuevos procedimientos o con las nuevas tareas que les toque realizar. Es un buen momento para involucrar a otros miembros en la transformación y animarles a proponer alternativas y soluciones. 

Profesionales Consultados:
Jorge Omar Hambra
Presidente
Club Argentino de Negocios de Familia
 

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