Lunes, 24 de Julio de 2017
Logo Locales y Negocios
Facebook Canal Youtube Google+
Pensar el Negocio Poner un Local Renovar tu Negocio Notas de Franquicias, comprar Franquicias, invertir en Franquicias Agenda de Eventos, Capacitaciones, Cursos Noticias recientes, novedades de productos y novedades de Franquicias
Gua de Proveedores para locales y negocios Gua de Franquicias Clasificados, Oferta y bsquedas de productos, servicios, locales, propiedades y Remates Cupones de descuento con ventajas y beneficios Videos de capacitacin didcticas en temas de gestin de locales y negocios Biblioteca, libros recomendados
 
Franquicias: Casos de éxito para animarse a tomar la decisión

Gestión del local - Investigación de mercado - Casos - Franquicias - Selección
Franquicias: Casos de éxito para animarse a tomar la decisión
Lapana, una marca que abrió una franquicia para crecer

Uno de los tres socios fundadores de la cadena cordobesa de panadería y cafetería Lapana compartió las lecciones aprendidas durante el camino que transitaron para transformarse en franquiciantes. Se tomaron un año y medio para investigar, estudiar, asesorarse y viajar para conocer otras experiencias. Al cabo de ello, decidieron empezar desde cero, cambiaron su modelo de negocio y lanzaron su propio sistema de franquicia. El resultado: en cinco años pasaron de tener un local propio a los 25 actuales.

Hace 12 años años, Pablo Martinat, un joven cordobés egresado en Administración de Empresas, se planteó -junto a dos socios- un objetivo: quería incursionar, posicionarse y crecer en el mercado de la panificación y cafeterías dentro de Córdoba. Buscaban ser competitivos y rentables, con proyección en el largo plazo. Uno de ellos ya tenía un pequeño local del mismo rubro y, en paralelo, los otros dos empresarios habían abierto también un modesto comercio en el centro de esa ciudad. En el 2003 cruzaron sus destinos: los tres se asociaron para abrir un local más grande (en el barrio Nueva Córdoba) y al año siguiente compraron otra panadería que, si bien no tenía una clientela considerable, contaba con buena maquinaria para elaborar sus propios productos.

Sin embargo, como sucede con muchos emprendedores, se veían superados por las contingencias coyunturales del negocio, no conseguían la rentabilidad deseada y no disponían de recursos económicos suficientes para avanzar y ampliarse. Pero no se rindieron. Tras seis años de trabajar a prueba y error en sus cuatro locales, en 2007 decidieron vender tres de las panaderías y quedarse sólo con los equipos y el negocio de Nueva Córdoba. En 2009, este fue el primero en ser bautizado bajo el nombre Lapana. A su vez, tuvieron modificaciones en su composición societaria: quedaron sólo Martinat y Fernando Paulatti.

A partir de aquella pausa, ambos socios optaron por delegar la operación y administración general del negocio a su encargado de confianza y así pudieron tomarse un año y medio para estudiar, investigar y viajar. Ese tiempo fue una gran inversión para la compañía, pues les permitió reconvertir su modelo de negocio, sus estrategias y estandarizar los procesos de administración, recursos humanos, producción, atención al cliente e imagen corporativa para transformarse en una empresa franquiciante. ¡Y lo consiguieron con éxito! "Hicimos un ideal teórico, lo bajamos a un manual y después lo implementamos", explicó Martinat. De este modo, en menos de cinco años pasaron de tener un único local a contar con 26 locales franquiciados: 23 en la provincia de Córdoba, 1 en San Juan, 1 en Catamarca y uno en Coronel Brandsen, provincia de Buenos Aires.

Las etapas de abrir una franquicia

"En enero de 2009 -recordó el entrevistado- largamos con Lapana. Cerramos el local que teníamos y lo remodelamos para que quede totalmente diferente, le cambiamos todo: colores, nombre... arrancamos desde cero y a los tres meses ya teníamos tres franquicias dentro de Córdoba con los mismos compradores de nuestras primeras panaderías. Fue un año lindo, hizo mucho ruido y ganamos muchos premios por lo que los teléfonos no pararon de sonar: todos querían poner un negocio Lapana. Pero, no podíamos darle franquicias a todos porque el plan empresario establecía abrir tres en un año, cuatro en otro y en el tercer año recién abrir 10 locales (...) Una de las cosas fundamentales de una franquicia es que ayuda a crecer rápidamente sin tener que poner uno mismo la plata pero esto -a su vez- lleva a tener que repartir el dinero entre más cantidad de personas".

Para poder abrir su propia franquicia, los emprendedores recibieron asesoramiento de consultores especializados en este tipo de sistema, de arquitectos comerciales, de asesores en imagen y marketing, entre otros. A su vez, ya en funcionamiento, Lapana armó con un plantel gerencial interno de gran jerarquía (cuenta con departamento de marketing, de recursos humanos, de operaciones, un director comercial y vendedores propios), lo que les permite impulsar y mantener capacitación permanente a franquiciados, supervisar la calidad de los productos y servicios ofrecidos y asesorar a sus miembros.

El proceso resultó arduo y colmado de desafíos e incertidumbre pero les sirvió para aprender y consolidar la marca. El joven empresario sostuvo: "En esos años tuvimos mucho asesoramiento, pedimos créditos familiares para contratar a consultores y nos endeudamos pero se reforzaron y pulieron las ideas". Igualmente -admitió- no resulta simple: "Todavía estoy esperando un recupero de la inversión... Pero, estamos haciendo un proyecto sólido y durable".

Según aclaró Martinat "hay dos formas de abrir una franquicia: una es hacer un local lindo y que impacte, en el primer año vender 50 franquicias para llenarte de dinero y después que sea lo que Dios quiera porque con esa plata se contrata el personal y se compran las máquinas, pero previo a ello se presentan problemas por no tener armada la estructura para atender a esa gran demanda. En Lapana siempre se invirtió primero y recién cuando la capacidad estaba sobrepasada, se abría el otro local. En realidad, necesitábamos mucho de ese dinero pero nos contuvimos para hacer las cosas bien, seriamente y tener un plan estratégico a largo plazo".

En tanto, transcurrido el primer año de vida, sumaron un socio inversor (Ángel Prúa), se mudaron a una planta de producción más grande y contrataron más personal.

Por qué se diferenciaron al abrir una franquicia

En plena etapa expansiva, Martinat reflexionó sobre la formulación de la franquicia, las lecciones aprendidas y los desafíos del mercado actual. "La gran diferencia entre un local propio y una franquicia es que el que la compra se ahorra años de trabajo y el cometer errores que resultan carísimos. ¡Estuve ocho años para ganar lo que ganó mi franquiciado durante el primer mes! Él ya recibió un negocio pulido y con un manual que dice cómo hacer todas las cosas. Emprender solo a la larga te lleva mucho más tiempo y plata".

La clave para los creadores de Lapana es subir de escalón en escalón, crecer respetando el plan estratégico trazado para el negocio, sin apartarse de su eje fundacional. El entrevistado resaltó: "Como una de las cosas que había dado mucho éxito era el fabricar un producto de excelente calidad, apuntamos a ser primero panadería, después posicionarnos como cafetería y finalmente como opción para almuerzos. Por ello los productos de panadería son muy importantes para nosotros, queremos que la calidad sea óptima porque tenemos siempre un producto fresco. Es por eso también que en nuestros locales el área de panadería está siempre adelante y la cafetería detrás, lo armamos al revés (que sus competidores)".

Otra de las ventajas competitivas de esta propuesta que destacan desde la compañía es que como franquiciante "tienen mucha presencia en los locales mediante capacitaciones, auditorías, acciones de marketing... Son cosas a las que no todos le dan la importancia debida".

En tanto, el empresario comentó porqué se concentraron mayormente en la provincia de Córdoba: "Tenemos una visión: queremos ser los primeros en reconocimiento de marca y por eso abrimos todos los locales en una misma provincia: para que la marca pise fuerte. Como ahora pegó, empezamos a salir al interior y a otras provincias."

En cuanto a la presencia actual en el mercado, si bien los locales de esta marca suelen ser de grandes dimensiones, viraron su estrategia para adaptarse mejor al complejo panorama económico: los nuevos locales a abrir rondarán los 50 metros cuadrados dado que es un formato de franquicia que resulta más manejable y rentable para el propietario porque implica menor cantidad de personal e inversión. "Las variables económicas actuales son mucho más apretadas hoy que hace tres o cuatro años atrás. Hay que hacer las cosas muy bien, el mercado está más exigente y los costos son mucho más altos", consideró Martinat.


Profesionales Consultados:
Pablo Martinat, socio fundador de Lapana
 

Volver

 
Locales y Negocios
® 2015 Locales y Negocios
GOBE Informatica