Miercoles, 20 de Septiembre de 2017
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Lo primero debe ser el amor por el negocio

Gastronomía - Heladería - Franquicias - Casos
Lo primero debe ser el amor por el negocio
Lo primero debe ser el amor por el negocio

Diego Castro, socio de Heladería Colonial con dieciocho sucursales, habla acerca de cómo surgió el emprendimiento familiar y aclara que "lo importante es la calidad, la atención y luego querer posicionar la marca un escalón más arriba".
Heladería Colonial surge de la iniciativa de una familia emprendedora que comienza poniendo un local de helados en el año 1979. Ya en 1987 abren otra heladería en Martínez, esta vez sí con el nombre actual que tantos progresos ha logrado. Diego Castro, socio de Heladería Colonial comenta que el concepto "era tener un buen producto a un precio razonable".
 
Según las palabras de sus dueños, en esa época todavía no existía el actual delivery y el local era muy sencillo solo con ventas en el mostrador. "Trabajaba toda la familia personalmente y usábamos las degustaciones para tener éxito en el boca a boca. El segundo año explotó la heladería y la gente formaba colas de media cuadra para pedir su helado; era increíble. Creo que el secreto fue el producto y que los clientes encontraban a sus propios dueños allí y con la fabricación a la vista. Eso impactó muy fuerte", asegura Castro.
 
Por el año 1991 se incorporó el delivery y Colonial se convirtió así, en pionera junto con dos comercios más. Y no solo esto ayudó a progresar, sino que lo que marcó un antes y un después fue la apertura de la sucursal de Olivos: "En el año 2000 se abre esta heladería que fue la que cambió todo. Incorporamos un arquitecto para que nos dé una imagen de negocio porque analizábamos que teníamos el mejor helado, los mejores precios, pero no contábamos con una imagen. Hasta ese momento decorábamos nosotros y al explotar inmediatamente esta sucursal, el diseño de las otras heladerías se modifica para unificar criterios", explica Diego Castro.
 
En el 2004 se abre una sucursal en Valeria Del Mar y al ser un lugar para vacacionar "nos hicimos conocidos para la gente que venía de los alrededores. A partir de ahí fue un crecimiento constante, abrimos en San Isidro, Belgrano, Cañitas. Ya tenemos dieciocho sucursales, seis son propias y doce franquiciadas", afirma Castro y explica por qué decidieron franquiciar su marca: "Tuvimos que entender que no podíamos manejar más de seis sucursales, era imposible dedicarles el mismo amor y pasión que cuando eran dos o tres. Cuando vimos esa limitación optamos, después de mucho tiempo, por el sistema de franquicias. Empezamos con familiares y, hoy en día, son muy cuidadas. Nosotros no buscamos gente que quiera invertir para sacar una rentabilidad a control remoto, necesitamos personas que estén en el negocio y que lo trabajen".
 
Según el criterio de sus dueños, para Colonial lo primero es la calidad del producto a lo que se suma la atención, para luego sí posicionar la marca un escalón más arriba. "Cuando una empresa empieza a expandirse, los gastos se agrandan mucho y la rentabilidad se achica. Entonces, la única forma de permanecer es subir un escalón y brindarle más al cliente. Por eso, queríamos que alguien nos asesore en imagen porque hasta ese momento no se había invertido en, por ejemplo, cambiar los logos".
 
Para aquellos que sueñan con un emprendimiento cabe remarcar que no se debe tener miedo a la hora de proyectar e invertir, pero los pasos deben ser juntos uno a otro y no intentar saltearse ninguno. Al respecto, Castro tiene muy claro esto y explica: "Hemos crecido de manera sostenida y acompañamos eso con mucha ayuda externa como ingenieros en alimentación, manuales de procedimientos, de capacitación de gerentes, siempre mirándolo desde una empresa familiar. Tratamos de cuidar la franquicia como si fuera la primera porque están pensadas como negocio estable. Creo que hoy nos falta consultoría o poder tener gente que se encargue de asesorar y vender franquicias. Pero estoy conforme dado que las que tenemos son porque conocen la marca, la empresa, el helado o a alguien del negocio. Por ahora no comercializamos las franquicias a través de un consultor porque tenemos miedo que esto se dispare. Somos una empresa chica y queremos progresar paulatinamente. Acá hay idea de negocio, pero primero está el amor por el negocio".


Profesionales Consultados:
Diego Castro, socio de Heladería Colonial
Sitio Web: www.colonialweb.com.ar
 

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